Pacto del Profeta con los cristianos asirios

Texto del Pacto del Profeta Muhammad con los Cristianos Asirios

 [Por el Profeta Muhammad]

 [Traducción citada por Malech en 1910, pp. 228-230]

 [Traducción del inglés al castellano por Héctor Manzolillo – 2014] 

Dios me ha dicho en una visión qué hacer, y yo confirmo Su Orden dando mi promesa solemne de mantener este acuerdo.

Digo a los seguidores del Islam: lleven a cabo mi orden, protejan y ayuden al pueblo nazareno en este país nuestro, en sus propias tierras. 

Dejen en paz sus lugares de culto; ayuden y asistan a su jefe y a sus sacerdotes cuando necesiten ayuda, estén en las montañas, en el desierto, en el mar o en su casa. 

Dejen en paz todas sus posesiones, se trate de viviendas u otras propiedades, no destruyan nada de sus pertenencias. Los seguidores del Islam no dañarán ni molestarán a ninguno de esta nación, porque los nazarenos son mis súbditos, me pagan tributo y ayudarán a los musulmanes. 

No se recogerá de ellos ningún otro tributo más que el acordado, sus iglesias quedarán como están, sus sacerdotes podrán enseñar y adorar a su manera, los cristianos tienen plena libertad de culto en sus iglesias y hogares. 

Ninguna de sus iglesias será derribada o convertida en mezquita, excepto que se lo haga con  el consentimiento y libre decisión de los nazarenos. Si alguien desobedece esta orden, la ira de Allah y Su Profeta serán sobre él.

El tributo pagado por los nazarenos se utilizará para promover la enseñanza del Islam y se depositará en la Tesorería de bayt al-mal. El hombre común deberá pagar un dinar, pero los comerciantes y las personas dueñas de minas de oro y plata y que sean ricas, pagarán doce dinares. Pero a los extranjeros y a las personas sin vivienda ni otras propiedades raíces, no se les cobrará impuestos. Si un hombre hereda la propiedad, pagará una suma que será depositada en la Tesorería de bayt al-mal

Los cristianos no están obligados a hacer la guerra a los enemigos del Islam, pero si un enemigo ataca a los cristianos, los mahometanos no negarán su ayuda sino que les darán caballos y armas si los necesitan y los protegerán de los males de afuera y mantendrán la paz con ellos. Los cristianos no están obligados a hacerse musulmanes, hasta que la voluntad de Dios los haga creyentes. 

Los mahometanos no obligarán a las mujeres cristianas a aceptar el Islam, pero si ellas desean adoptarlo, los mahometanos serán amables con ellas.

Si una mujer cristiana se casa con un mahometano y no quiere abrazar el Islam, tiene la libertad de practicar su culto en su propia iglesia, según su propia creencia y su esposo no debe tratarla mal a causa de su religión. 

Si alguien desobedece esta orden, desobedece a Dios y a su profeta y será culpable de un gran delito. 

Si los nazarenos desean construir una iglesia, sus vecinos mahometanos deben ayudarlos. Se procederá así porque los cristianos nos han obedecido y han venido a nosotros suplicando paz y misericordia.

Si entre los cristianos hay un gran hombre y erudito, los mahometanos deben honrarlo y no envidiar su grandeza. 

Si alguien es injusto y cruel con los cristianos, será culpable de desobedecer al Profeta de Dios.

Los cristianos no deberán albergar a un enemigo del Islam o darle caballo, arma o cualquier otro tipo de ayuda. 

Si un mahometano necesita (ayuda), el cristiano lo recibirá y dará refugio de sus enemigos durante tres días y noches. 

Los cristianos, además, protegerán a las mujeres y a los niños mahometanos y no los entregarán ni los expondrán al enemigo. 

Si los nazarenos no cumplen con estas condiciones, perderán su derecho a la protección y el acuerdo será nulo e inválido. 

Este documento quedará en manos del jefe cristiano y cabeza de su iglesia para su custodia.

Firmas 

Abubakr Zadik, Omar Ben Chetab, Moavijah Ibn Abi Sofijan, Abu Darda, Abuzar, Abubra, Abdula, Ibn Masud, Abdula Ibn Abas, Hamza Ibn Almulabb, Fazl Ibn Abas, Zaibar Ibn Aqam, Tilha Ibn Abdullah, Saad Ben Maaz, Saad Ibn Ebadah, Sabeh Ibn Kebis, Jazid Ibn Sabib, Abdullah Ben Jazid, Suhail Ibn Mifah, Othman Ibn Mazum, David Ibn Gijah, Abu Alalijah, Abdullah Ibn Omar Alqazi, Abu Harifah, Ibn Azir, Ibn Rabiah, Ebar Ibn Jaamir, Hashim Ibn Azijah, Hasan Ibn Zabid, Kab Ibn Kab, Ibn Malech, Jafar Ibn Abu Talib. 

[Abu Bakr Siddiq, ‘Umar ibn Khattab, ‘Uthman ibn ‘Affan, ‘Ali ibn Abi Talib, la paz sea sobre él, Mu‘awiyyah ibn Abi Sufyan, Abu Darda’, Abu Dharr, Abu Barah, ‘Abd Allah ibn Mas‘ud, ‘Abd Allah ibn ‘Abbas, Hamzah ibn al-Muttalib, Fadl ibn ‘Abbas, Zubayr ‘Awwam, Talhah ibn ‘Abd Allah, Sa‘d ibn Mu‘adh, Sa‘d ibn ‘Ubadah, Thabit ibn Qays, Yazid ibn Thabit, ‘Abd Allah ibn Yazid, Sahl ibn Sufya [or Sifa], ‘Uthman ibn Mat‘un, Dawud ibn Jibah, Abu al-‘Aliyyah, ‘Abd Allah ibn ‘Amr ibn al-Qadi, Abu Hudayfah, Ibn ‘Asir, Bin Rabi‘ah, ‘Ammar ibn Yasir, Hashim ibn ‘Asiyyah, Hassan ibn Thabit, Ka‘b ibn Ka‘b, Ka‘b ibn Malik, Ja‘far ibn Abi Talib

¡La paz de Dios sea sobre todos ellos! 

Este acuerdo está escrito por Moavijah Ben Sofian, conforme a los dictados de Mohammed, el Mensajero de Dios, en el 4 º año de la Hégira en la ciudad de Medina.